Aerotermia vs caldera de gas: consumo, ahorro y amortización

Respuesta rápida: la aerotermia consume electricidad pero entrega varios kWh de calor por cada kWh que gasta, mientras que una caldera de gas nunca entrega más energía que la del combustible que quema. El ahorro real depende de dos cosas: la temperatura del agua que exigen tus emisores y la relación de precios entre luz y gas en cada momento.

Esa es la comparación honesta. Todo lo demás —los porcentajes redondos que circulan por ahí— sale de suponer un escenario concreto y presentarlo como si fuera universal.

Por qué no se pueden comparar directamente

Una caldera de gas de condensación es un aparato muy afinado: aprovecha casi toda la energía del combustible. Su límite es físico, no puede dar más de lo que quema.

Una bomba de calor no genera calor: lo transporta desde el aire exterior al agua del circuito. Por eso puede entregar tres, cuatro o más unidades de calor por cada unidad de electricidad consumida. Ese multiplicador se llama COP en un momento dado y SCOP cuando se promedia toda una temporada.

La consecuencia práctica es que comparar “kWh de gas” con “kWh de luz” sin más es un error. Hay que comparar coste del kWh útil: lo que cuesta cada kWh de calor que acaba dentro de tu casa.

El factor que decide todo: la temperatura de impulsión

Aquí está el 80% de la respuesta. El rendimiento de una bomba de calor cae a medida que sube la temperatura del agua que tiene que producir.

  • Suelo radiante (30-40 °C): la bomba trabaja en su mejor zona. Rendimiento estacional alto y ahorro claro.
  • Radiadores modernos bien dimensionados (45-55 °C): rendimiento intermedio. El ahorro existe, más modesto.
  • Radiadores antiguos calculados para 70-80 °C: la máquina va forzada toda la temporada. El rendimiento se desploma y el ahorro puede evaporarse.

Por eso cuando alguien nos escribe desde Pozuelo o Majadahonda preguntando cuánto ahorrará, la primera pregunta no es cuántos metros tiene la casa: es qué emisores tiene y a qué temperatura los lleva la caldera actual. Está desarrollado en suelo radiante o radiadores.

Cómo hacer el cálculo con tus propios datos

No hace falta ser ingeniero. Con las facturas de un invierno completo:

  1. Suma los kWh de gas consumidos en calefacción y agua caliente durante la temporada.
  2. Estima el calor útil: una caldera de condensación en buen estado aprovecha la mayor parte de esa energía; una caldera atmosférica antigua, bastante menos.
  3. Divide ese calor útil entre el rendimiento estacional esperado de la aerotermia con tus emisores. El resultado son los kWh eléctricos que consumirías.
  4. Multiplica por tu precio del kWh eléctrico y compáralo con lo que hoy pagas de gas, incluyendo el término fijo que dejarías de pagar si das de baja el suministro.

Ese último punto se olvida siempre y no es menor: al eliminar el gas desaparece también la cuota fija mensual y el mantenimiento obligatorio de la caldera.

El caso del gasóleo

Si tu chalet en Las Rozas o Boadilla sigue con gasóleo, la comparación es mucho más favorable. Partes de un coste por kWh alto, con la molestia añadida de los pedidos de combustible, el depósito ocupando espacio, el mantenimiento del quemador y la variabilidad de precio de cada carga. En estos casos la amortización se acorta de forma notable y, además, el salto de confort es evidente porque se sustituye un sistema que suele ir con radiadores muy calientes y arranques bruscos.

Qué sube y qué baja en tus facturas

Sube la factura eléctrica, y a veces la potencia contratada. Esto asusta a mucha gente cuando ve el primer recibo de enero, pero es aritmética: has trasladado toda la calefacción y el agua caliente a la electricidad.

Baja o desaparece la factura de gas: consumo, término fijo y mantenimiento de caldera.

Se mantiene —y esto es importante— la necesidad de un mantenimiento anual del nuevo sistema, aunque más sencillo. Lo cubrimos en mantenimiento.

Lo que nadie te cuenta del ahorro

Tres matices que cambian bastante el resultado:

El ajuste de la curva de calefacción. Una aerotermia mal parametrizada, produciendo agua más caliente de la necesaria “por si acaso”, puede consumir un tercio más que la misma máquina bien ajustada. La puesta en marcha no es un trámite.

El aislamiento de la casa. En una vivienda con ventanas de vidrio simple y cubierta sin aislar, cualquier generador irá forzado. A veces el euro mejor invertido está en la envolvente antes que en la máquina.

El uso. La aerotermia rinde mejor funcionando de forma continua a temperatura suave que a golpes de encendido y apagado. Quien tiene el hábito de apagar la calefacción al salir y ponerla al máximo al volver no verá los números prometidos.

Entonces, ¿cambio o no?

Nuestra recomendación honesta, por escenarios:

  • Caldera de gasóleo, casa habitada todo el año: sí, con bastante claridad.
  • Caldera de gas antigua al final de su vida útil, con reforma a la vista: buen momento, sobre todo si puedes dejar suelo radiante.
  • Caldera de condensación reciente y radiadores antiguos, sin reforma: poca urgencia. Espera al final de vida de la caldera.
  • Segunda residencia de uso puntual: la inversión difícilmente se amortiza con poco uso.

En La Moraleja o Alcobendas, donde conviven casas muy distintas, hemos recomendado las cuatro cosas según el caso. Si quieres el cálculo con tus facturas en la mano, escríbenos desde contacto o mira cómo planteamos el proyecto en instalación de aerotermia. El coste de partida lo tienes en cuánto cuesta instalar aerotermia.

Dudas resueltas

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se ahorra con aerotermia frente a una caldera de gas?

Depende de los emisores y de la relación de precios entre electricidad y gas. Con suelo radiante y una instalación bien ajustada, el ahorro en el coste anual de calefacción y agua caliente suele ser apreciable; con radiadores antiguos que exigen agua muy caliente, se reduce mucho y puede llegar a desaparecer.

¿En cuántos años se amortiza la aerotermia?

Frente a gasóleo la amortización es claramente más rápida que frente a gas natural, porque se parte de un coste por kWh más alto. Frente a gas natural el plazo es largo y muy sensible al precio de la electricidad, así que conviene calcularlo con tus facturas reales, no con una media.

¿La aerotermia gasta mucha luz?

Sube el consumo eléctrico, porque la calefacción y el agua caliente pasan a ser eléctricas, pero baja el consumo total de energía. Por cada kWh eléctrico que consume entrega varios kWh de calor: esa es la clave de la comparación.

¿Merece la pena cambiar una caldera de gas que funciona bien?

Si la caldera es de condensación, reciente y la casa tiene radiadores antiguos, la urgencia es baja. El momento natural del cambio es cuando la caldera llega al final de su vida útil o cuando hay una reforma que permite tocar emisores.