Respuesta rápida: si tu casa ya tiene calefacción por agua —radiadores o suelo radiante— y sitio para la unidad exterior y el depósito, instalar aerotermia es una intervención de dos a cuatro jornadas sin apenas obra. La obra de verdad aparece cuando hay que crear el circuito hidráulico desde cero, pasar tuberías por toda la vivienda o poner suelo radiante nuevo.
Esa es la línea divisoria. Todo lo demás son matices sobre esa frontera.
Escenario 1: ya tienes caldera y radiadores
Es el caso más habitual en los chalets de Boadilla, Majadahonda o Las Rozas construidos en las últimas décadas. Tienes una sala de calderas, un circuito de agua que llega a todas las estancias y un cuarto donde ya hay instalación.
El trabajo consiste en:
- Retirar la caldera y, si es de gasóleo, desmontar el depósito.
- Colocar la unidad exterior sobre bancada o soportes antivibratorios.
- Instalar el módulo hidráulico y el depósito de agua caliente.
- Conectar al circuito existente: valvulería, vaso de expansión, filtro de partículas y elementos de seguridad.
- Tirar la línea eléctrica dedicada desde el cuadro.
- Pasar la tubería aislada entre unidad exterior e interior, que es la única perforación relevante.
- Poner en marcha, purgar, equilibrar y ajustar las curvas de trabajo.
Obra: una perforación de muro y poco más. Suciedad: contenida. Plazo: dos a cuatro jornadas. Puede haber una partida adicional si hay que ampliar algunos radiadores, cosa que explicamos en suelo radiante o radiadores.
Escenario 2: ya tienes suelo radiante con caldera
El mejor de todos. El emisor perfecto ya está puesto y solo se cambia el generador. La intervención es prácticamente la misma que la anterior, sin la incertidumbre de si los emisores darán la talla. Si estás en esta situación y tu caldera se acerca al final de su vida, es el momento natural.
Escenario 3: no hay circuito de agua
Casas con calefacción eléctrica por convectores, con chimenea, o con climatización solo por aire. Aquí sí hay obra: crear una red de tuberías que llegue a cada estancia implica rozas, falsos techos o recorridos vistos por rodapié, y afecta a acabados. Es un trabajo que tiene sentido dentro de una reforma, no como intervención aislada.
En estos casos, si no hay reforma prevista, muchas veces la recomendación honesta es otra: una bomba de calor aire-aire bien dimensionada resuelve climatización con muchísima menos obra, y el agua caliente se deja en un termo eficiente. Lo comparamos en aire acondicionado vs aerotermia.
Escenario 4: quieres suelo radiante nuevo
Levantar pavimento, aislar, tender tubería, verter mortero, esperar el curado y volver a solar. Es obra completa, con la casa inhabitable en la zona afectada durante semanas y con implicaciones en la cota del suelo, las puertas y los peldaños. Solo tiene sentido dentro de una reforma integral o en obra nueva.
El espacio: la restricción que más sorprende
Dos ubicaciones a resolver antes de firmar nada.
La unidad exterior. Necesita aire libre alrededor para tomar y expulsar aire sin recircular, y separación respecto a paredes y esquinas. Debe quedar accesible para mantenimiento y con un desagüe para el agua de desescarche, que en invierno gotea de forma continua: si la colocas sobre un paso peatonal, tendrás una placa de hielo cada mañana. También conviene pensar en el ruido: no la pongas bajo la ventana de un dormitorio ni pegada al lindero del vecino. En parcelas amplias como las de La Moraleja o Pozuelo hay margen de sobra; en parcelas pequeñas hay que estudiarlo.
El depósito de agua caliente. Es el elemento voluminoso de dentro. Cuenta con aproximadamente un metro cuadrado de planta y altura suficiente, y con acceso para futuras revisiones. Los candidatos habituales son la antigua sala de calderas, el garaje, un lavadero o un armario técnico. En casas sin cuarto técnico esto se convierte en el verdadero condicionante del proyecto.
Electricidad: revisa el cuadro
La aerotermia exige un circuito propio con su protección, y a veces obliga a revisar la potencia contratada. En viviendas del noroeste con cocina de inducción, horno, placa y varios equipos funcionando a la vez, es una comprobación que hacemos siempre en la visita. No suele ser una partida cara, pero aparecer por sorpresa a mitad de instalación sí molesta.
Trámites y vecinos
En vivienda unifamiliar el trámite es el que corresponda a la obra en tu ayuntamiento, y la instalación se documenta como corresponde a cualquier instalación térmica. En comunidad de propietarios, colocar una unidad exterior en fachada, cubierta o zona común pasa por los estatutos y normalmente por la autorización de la comunidad. Se comprueba antes, no después.
Es la misma lógica que aplicamos con las unidades exteriores de aire acondicionado en bloques de Alcobendas o San Sebastián de los Reyes, y por eso lo miramos en la visita previa.
Sobre las ayudas y la documentación
Suele haber programas públicos de apoyo a la sustitución de sistemas de combustión por bomba de calor. Las condiciones y los plazos cambian con frecuencia, así que consúltalo en la Comunidad de Madrid, en el IDAE y en tu ayuntamiento antes de contratar. Un detalle práctico: algunos trámites exigen presentar la solicitud antes de ejecutar la obra, y también documentación técnica y facturas con un desglose concreto. Nosotros preparamos esa documentación, pero conviene consultar el requisito antes de empezar.
Cómo lo abordamos
Visita previa siempre. Miramos circuito existente, emisores, sitio para la exterior y el depósito, cuadro eléctrico y recorridos. De ahí salen el alcance real, el plazo y el presupuesto cerrado, con la obra identificada desde el principio y no como “imprevistos” a mitad de trabajo.
Cuéntanos desde contacto qué sistema tienes hoy y cómo es tu casa, o mira el enfoque completo en instalación de aerotermia. Los rangos de precio están en cuánto cuesta instalar aerotermia y el dimensionado en qué potencia necesitas.